Tuvo escuela, comisaría, club de fútbol y casi 700 habitantes. Hoy vive ahí una sola persona, que hace décadas no se quiere ir.
Quiñihual, el pueblo de un solo vecino
Quiñihual es una localidad del sur de la provincia de Buenos Aires que nació alrededor de 1910, junto al ramal ferroviario que unía Rosario con Puerto Belgrano. En su mejor momento llegó a tener unos 700 habitantes, en su mayoría trabajadores rurales y ferroviarios.
El final del tren, el final del pueblo
Todo cambió en 1995, cuando dejó de circular el tren. Sin el ferrocarril, cerraron uno por uno la escuela, la comisaría y el club, y las familias se fueron yendo en busca de trabajo a otros lugares.
El único que se quedó
Pedro Meier tiene 67 años y vive en Quiñihual desde los 7, cuando su padre compró un campo y un almacén en el pueblo. Hoy es el único habitante y mantiene abierta, todas las tardes desde las 18 horas, una pulpería del siglo XIX. Además trabaja 25 hectáreas con animales y una pequeña huerta.
Un dato para quien viaja
Quiñihual no tiene luz eléctrica, calles pavimentadas ni señal de celular, y para conseguir provisiones hay que recorrer más de 50 kilómetros de caminos de tierra. Aun así, sus casonas abandonadas y su historia ferroviaria atraen cada vez a más curiosos.