El bosque argentino que se convirtió en piedra hace 150 millones de años

En pleno desierto patagónico, en Santa Cruz, hay un lugar donde el suelo está cubierto de troncos de árboles gigantes. La diferencia es que esos árboles llevan muertos 150 millones de años y se convirtieron, literalmente, en piedra.

Un bosque del Jurásico convertido en piedra

El Parque Nacional Bosques Petrificados de Jaramillo, en el noreste de Santa Cruz, protege troncos petrificados que datan de hace unos 150 millones de años, en pleno período Jurásico. En esa época, la región estaba cubierta por densos bosques de araucarias gigantes, parientes antiguos de los actuales pehuenes.

Cómo un bosque se convierte en piedra

Hace entre 150 y 145 millones de años, erupciones volcánicas coincidieron con el comienzo del levantamiento de la cordillera de los Andes y sepultaron enormes extensiones de bosque patagónico bajo capas de ceniza y lava. Con el correr de millones de años, la madera se fue mineralizando célula por célula hasta transformarse en roca, conservando incluso la textura original de la corteza. Mucho después, la erosión del viento y el agua dejó esos troncos al descubierto.

Un área protegida enorme

Entre el Monumento Natural (15.000 hectáreas) y el Parque Nacional (63.543 hectáreas), la protección total suma casi 78.500 hectáreas. El acceso es gratuito y el parque permanece abierto todo el año.

Guanacos que casi no huyen

Además de los troncos fosilizados, el parque tiene una particularidad: sus guanacos están tan acostumbrados a los visitantes que se pueden observar de cerca desde los senderos, sin el comportamiento esquivo habitual de la especie.

Cómo llegar

El parque está en el departamento Deseado de Santa Cruz. Las localidades más cercanas son Jaramillo y Fitz Roy, a 140 km al norte. Es una parada poco conocida —incluso para muchos argentinos— pero pisar un bosque de 150 millones de años convertido en piedra es una de esas experiencias que no se repiten en muchos lugares del planeta.

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