A más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, en pleno altiplano salteño, hay un pueblo donde se vive con menos de la mitad del oxígeno que en el resto del país. Es el asentamiento permanente más alto de toda la Argentina.
Olacapato, en el techo del país
Olacapato es una localidad del departamento Los Andes, en el extremo oeste de la provincia de Salta, a más de 4.000 metros de altura. Tiene poco más de 200 habitantes, en su mayoría de la comunidad kolla, y es considerado el pueblo habitado de forma permanente más alto de todo el territorio argentino.
Cómo se llega y qué tan aislado está
El acceso es por la Ruta Nacional 51, la misma que conecta Salta capital con el paso fronterizo de Sico hacia Chile. San Antonio de los Cobres, el pueblo más cercano con algo más de infraestructura, queda a unos 60 kilómetros; la ciudad de Salta, a más de 200 kilómetros.
Vivir sin señal ni agua potable
En Olacapato no hay señal de celular dentro del pueblo. El agua tampoco llega potabilizada: baja directamente de los deshielos del volcán Quewar. En invierno la temperatura puede caer a 10 grados bajo cero, y las viviendas están hechas de adobe, con ventanas pequeñas pintadas de rojo o azul para resistir el viento de la puna.
De qué vive la gente
La actividad principal es la minería: la mina Los Andes extrae ulexita, un mineral de boro usado para producir ácido bórico. El trueque todavía se practica entre los vecinos, que intercambian tejidos de lana de llama —sweaters, gorros, medias— por alimentos básicos. Muy cerca, ya del lado de Jujuy, funciona el Parque Solar Cauchari, uno de los complejos de energía limpia más grandes de Sudamérica.
Un dato para quien viaja
El pueblo conserva una estación de tren abandonada del ex Ferrocarril General Belgrano, testigo de una época de mayor actividad. Por la altura y el frío extremo, quienes visitan la zona necesitan aclimatarse antes: el “soroche” o mal de altura es un riesgo real por encima de los 4.000 metros.