Antofagasta de la Sierra: el pueblo de Argentina donde casi nunca llueve y el paisaje parece de otro planeta

Hay lugares en Argentina donde el cielo se ve tan limpio, el aire es tan seco y el paisaje tan extraño que cuesta creer que sigas en el mismo país. Uno de ellos está en la Puna de Catamarca: Antofagasta de la Sierra, un pueblo de adobe a más de 3.300 metros de altura donde casi nunca llueve y los volcanes aparecen en cada horizonte.

Un pueblo pequeño en medio de la Puna

Antofagasta de la Sierra es la cabecera de un departamento enorme y casi despoblado del oeste catamarqueño. Según notas periodísticas, en el casco urbano viven alrededor de 700 personas. Las casas son de adobe, de paredes bajas y gruesas, pensadas para soportar el frío de la noche y el sol fuerte del día. Hay un circuito a pie, llamado «Casas con historia», que recorre viviendas de más de cien años.

Por qué casi nunca llueve

La Puna es una meseta de altura, rodeada por cordones montañosos que frenan la humedad. El resultado es un clima árido de altura: pocas precipitaciones (concentradas en el verano), cielos despejados casi todo el año, mucho viento, radiación solar intensa y una gran diferencia entre el calor del mediodía y el frío de la madrugada. Por eso el suelo se ve pelado, de colores ocres y rojizos, con muy poca vegetación.

El paisaje que parece de otro planeta

  • Volcanes por todos lados: a unos 8 kilómetros del pueblo se levantan los volcanes Alumbrera y Antofagasta, y en la zona se cuentan cientos de cráteres inactivos.
  • Volcán Galán: su enorme caldera es una de las más grandes del mundo. La excursión parte desde unos 3.500 metros y sube hasta cerca de los 5.000. Dentro hay lagunas como la Laguna Diamante, con aves (parinas), vicuñas y zorros.
  • Petroglifos: en Campo Las Tobas, camino al Galán, hay arte rupestre de pueblos que habitaron la zona hace siglos.
  • Cielos nocturnos: con tanta altura y tan poca contaminación lumínica, las estrellas se ven como en pocos lugares del país.

Qué tener en cuenta antes de ir

  • La altura se siente: toma agua, evita el alcohol y las comidas pesadas, y date uno o dos días para aclimatarte. Si sufres del corazón o de la presión, consulta antes con tu médico.
  • Excursiones al Galán: requieren guía y vehículo 4×4.
  • Combustible y señal: carga combustible siempre que puedas y no cuentes con tener señal de celular en todo el recorrido.
  • Abrigo y protección solar: lleva ropa de capas, gorro, anteojos y protector solar, aunque haga frío.

Un destino para quienes buscan lo distinto

Antofagasta de la Sierra no es un lugar de multitudes: es silencio, distancias largas y paisajes que parecen sacados de otro planeta. Justamente por eso conquista a quienes lo visitan.

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