Doctor revela: El 99% usa mal el aceite de oliva (y paga el precio)

Durante más de tres décadas atendiendo a pacientes con hipertensión, colesterol alto, diabetes, inflamaciones crónicas y trastornos metabólicos, el Dr. Javier Escalada —médico internista y especialista en endocrinología— ha observado algo que considera preocupante:
la mayoría de los adultos mayores usa el aceite de oliva de forma incorrecta, sin siquiera saberlo.

Para él, este ingrediente que suele verse como “saludable por naturaleza” puede convertirse en un aliado poderoso… o en un enemigo silencioso capaz de dañar la circulación, elevar la inflamación o sobrecargar el hígado, dependiendo de cómo se utilice.


Cuando el aceite “saludable” se vuelve peligroso

Uno de los errores más comunes es freír con aceite de oliva o recalentarlo repetidamente.
Según el especialista, cuando se lleva a temperaturas altas o se recalienta una y otra vez:

  • pierde polifenoles y antioxidantes

  • se oxida

  • favorece la inflamación arterial

  • altera el colesterol

  • aumenta los riesgos cardiovasculares

Doña Elena Godoy, de Quito, creyó usarlo correctamente porque freía con él a diario. El resultado fue inflamación crónica y riesgo elevado de accidente cerebrovascular. Lo recalentaba porque “era un aceite caro y daba pena botarlo”.

Otro caso es el de Don Juan Méndez, de Medellín, quien tomó una taza diaria en ayunas porque lo vio en internet. Terminó en urgencias con pancreatitis severa.

El problema no es el aceite, sino su uso equivocado.


El exceso también hace daño

Aunque el aceite de oliva sea saludable, sigue siendo grasa.
En grandes cantidades:

  • sobrecarga el hígado

  • afecta la digestión

  • puede alterar el páncreas

  • favorece el aumento de peso

Además, combinarlo con lácteos enteros, postres grasos o comidas copiosas anula su efecto beneficioso y puede empeorar la digestión.


La calidad sí importa

No todos los aceites de oliva extravirgen son realmente terapéuticos.
El médico explica que muchos se venden adulterados, filtrados o mal conservados.

Los aceites de peor calidad suelen:

  • venir en botellas transparentes

  • no indicar cosecha ni origen

  • carecer de olor

  • no producir ese ligero picor o amargor característico

El caso del señor Alfredo Paredes, de Bogotá, lo demuestra: compraba aceite “italiano de diseño elegante”, pero lo almacenaba junto a la estufa y sin tapa. Cuando el doctor lo probó, ya no conservaba ninguna propiedad terapéutica.


El verdadero secreto: cuándo y con qué se consume

Tras analizar miles de historias clínicas junto al Dr. Pierre Dubaut, de Francia, el especialista llegó a una conclusión clara:

El aceite de oliva tiene un efecto mucho mayor cuando se consume por la mañana, en ayunas.

En ese momento el estómago está vacío y los compuestos como polifenoles y ácido oleico se absorben mejor.
Los pacientes que lo tomaban así mostraron:

  • mejor limpieza arterial

  • reducción de inflamación sistémica

  • presión más estable

Un ejemplo es el de Carmen López (Chile), quien solo incorporó una cucharada matutina con tomates cherry. En tres meses, su presión bajó de 160 a 128 sin ningún otro cambio.


Combinaciones que potencian sus efectos

El especialista sostiene que el aceite es más poderoso cuando se une con alimentos ricos en antioxidantes.

1. Aceite con tomate

El licopeno del tomate y el ácido oleico actúan en conjunto.
Estudios con el Dr. Frank Sax (Harvard) demostraron una reducción de hasta 40% en el riesgo cardiovascular.

2. Aceite con ajo crudo

El ajo potencia el efecto antiinflamatorio.
La señora Silvia Araya (Costa Rica), con artritis reumatoide, recuperó movilidad en tres meses gracias a esta combinación.

3. Aceite con frutos secos

Nueces o almendras aportan vitamina E y antioxidantes.
Un estudio de la Universidad de Barcelona reveló un 60% menos de riesgo de demencia cuando se consumía la mezcla regularmente.


Las variedades recomendadas según la condición

Tras 10 años de investigación junto al Dr. Antonio Romero (España), se identificaron variedades con mayor efecto terapéutico:

Para problemas cardíacos e hipertensión

Variedad picual (España)
Rica en ácido oleico y polifenoles.
Caso real: Roberto Gálvez (Sevilla) redujo su colesterol en 40 puntos en 3 meses.

Para dolores articulares e inflamaciones

Variedad coroneiki (Grecia)
Gran concentración de oleocantal, comparable al ibuprofeno natural.

Para diabetes tipo 2

Variedad frantolo (Italia)
Contiene hidroxitirosol, que mejora la sensibilidad a la insulina.
Pedro Berríos (Perú) pasó de 200 a 118 de glucosa en 6 meses.


Cómo reconocer un aceite de buena calidad

Las claves según el especialista:

  1. Color: Verde profundo u dorado opaco.

  2. Aroma: Hierba fresca, fruta verde, almendra.

  3. Sabor: Debe picar y amargar ligeramente.

  4. Botella: Vidrio oscuro, fecha de cosecha y origen claro.

  5. Precio: Un buen aceite jamás es excesivamente barato.


La “receta dorada” del Dr. Escalada

El secreto, según el médico, está en un gesto simple al despertar.

PASO A PASO:

  1. Al levantarse, una cucharada de aceite de oliva extravirgen auténtico (sin mezclar).

  2. Esperar 5 minutos.

  3. Consumir:

    • 3 tomates cherry (o un tomate pequeño)

    • Medio diente de ajo crudo picado

    • Un puñado de frutos secos (nueces o almendras)

  4. Esperar 20–30 minutos antes del desayuno habitual.

Resultados observados en pacientes:

  • presión arterial más estable

  • reducción del colesterol total

  • mejor sensibilidad a la insulina

  • menos inflamación

  • más energía y claridad mental

Rosa Intriago (Ecuador), a los 74 años, logró dejar dos medicamentos y recuperar vitalidad solo aplicando esta rutina.


Precauciones importantes

No deben seguir la rutina sin asesoría médica quienes:

  • han tenido problemas en la vesícula biliar

  • sufrieron pancreatitis

  • están bajo tratamiento con anticoagulantes

Y algo clave:
Más no significa mejor.
Una cucharada al día es suficiente (máximo dos).

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